Qué se revisa
La inscripción en el Conservador de Bienes Raíces, el historial de transferencias, los gravámenes y prohibiciones, las hipotecas, los embargos y las servidumbres. También se revisa si la construcción está recepcionada y si hay declaratorias o afectaciones que limiten el uso.
Cuándo se hace
Antes de firmar la promesa, no después. Hacerlo al final es el error más caro del proceso: si aparece un problema, el comprador ya comprometió dinero y tiempo, y el vendedor ya organizó su mudanza.
Problemas frecuentes
Sucesiones no inscritas, hipotecas que no se alzaron al pagar el crédito, ampliaciones sin recepción, servidumbres no declaradas y diferencias entre la superficie inscrita y la real. Cada uno tiene solución, pero cambia el plazo y el costo de la operación.
Cómo se entrega
Un informe con los antecedentes revisados, las observaciones y los pasos necesarios para subsanarlas. Si la propiedad está en condiciones, se avanza a la promesa; si no, se define qué se resuelve antes y quién asume cada trámite.